Cuento basado en el Conde Lucanor
Lo que sucedió a un muchacho talentoso.
Un dia como cualquier otro, Arabella se levantó con la luz del sol para poder empezar así su cotidiana rutina. Ella era bailarina; no cualquier bailarina sino una bailarina célebre. Tenía conciertos cada día, y cada dos semanas se tenía que largar al extranjero.
A Arabella le gustaba mucho su oficio, pero tenía un gran problema que no sabía como solucionar: no tenía tiempo para emprender en su vida personal.
Pero por diversas razones, no tenía otra que seguir con su dia a dia. Desayuno, se arregló y empezó a caminar hacia su aula de ensayo. Inesperadamente, se encontró con su gran amigo de la infancia; no se habían visto para un largo tiempo y tenían mucho que contarse. Arabella estaba culpando a su suerte por haberle visto en tal situación, en la que su ensayo empezaba en 5 min. y no quería llegar tarde ni mucho menos
Su gran amigo le dio a Arabella un abrazo efusivo, y la invitó a un café. Arabella con nuevos propósitos para vencer a su problema, dijo que sí, que ensayos tenia muchos y amigos pocos.
Al pasar un poco el rato, Arabella le contó su problema, y este respondió con un cuento:
“Hubo una vez un violinista de unos 10 años, que era llamado -El Niño Prodigio-. Los años pasaron y el continuó dando conciertos y siendo cada vez más conocido. Al llegar a los 15 años, el público se dio cuenta de que aquel músico estaba desarrollando algunas faltas de técnica debido a que al tener tal número de giras y conciertos no tenía tiempo de practicar la técnica. El mismo se percató de lo que estaba ocurriendo, y se dio cuenta de que debería parar de hacer conciertos y pasar unos cuantos años practicando en casa, pero por otra parte estaba el deseo de ganar más dinero y mas fama. Al final, llego a la decisión de continuar con las giras y dar más conciertos. Las consecuencias llegaron, y el público hablaba entre ellos sobre la decisión del chaval, y que los conciertos ya no tenían tanto brillo como tenían anteriormente. Así que menos gente se presentaba a sus conciertos, y por eso fue perdiendo fama y dinero. Llegó la hora de buscar trabajo para poder vivir con pan en la mesa, y nadie le quería contratar debido a la historia que tenia detras. Y aquí acaba la historia, con una gran enseñanza: - La codicia rompe el saco - ”
A Arabella le entusiasmó la historia y decidió cambiar su vida para bien. Le dio las gracias a su gran amigo y guardo esta historia siempre en su memoria.
FIN
Qué interesante! Me he divertido mucho! :D
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